SEMANA 6

DESARROLLO FÍSICO

 

Los cachorros ya comen alimento sólido y casi no toman leche de su mamá. Muchos criadores “destetan" a los cachorros pero nosotros preferimos dejar a la mamá la opción de mostrarle a los cachorros cuando ya no es tiempo de seguir dependiendo de ella. Nos parece importante todo lo que la mamá puede darles como ejemplo a los cachorros, códigos y límites, formas de jugar y limitar la mordida. Ésto coincide con que los cachorros ya corren por todos lados muy rápido, son mucho más hábiles con su cuerpo (aunque tropiezan bastante) y pasan más tiempo activos interactuando entre ellos o buscando relacionarse con nosotros. Su peso corporal va de los 5 a 7 kilos, según la camada y según el sexo. Crecen con gran rapidez y es el momento de tener cuidado con los accidentes ya que sus juegos pueden ser bruscos y su interés por explorar (que aumenta mucho a partir de ahora) puede llegar ser peligroso. En esta etapa ya puede verse la estructura física del perro, rasgos que permanecerán en el perro adulto: su aplomación, su conformación en general, la forma de la cabeza, forma de los ojos, línea de la espalda etc. Dado ésto es que en la sexta semana cumplida se hace la selección de cachorros que son destinados a show y/o crianza. Se hace revisión de dentadura, la que debe ser de tipo tijera. 

Por el rápido crecimiento y aumento de peso, en esta semana ya incorporamos (o incluso en la semana anterior) platos en altura, para favorecer una correcta posición de las manos y del posterior. De la misma forma nos preocupamos de mantener las uñas cortas para favorecer una buena pisada. 

Los cachorros comen 5 a 6 veces al día, alimento ya casi sin remojar, con probiótico agregado una vez a la semana. Hacemos una transición del alimento que usábamos para hacer papilla al alimento que comerá el cachorro hasta que se vaya a su casa definitiva. Actualmente priorizamos un alimento seco con alto contenido de glucosamina y condroitina, así como proteínas de buena calidad, con el fin de favorecer articulaciones sanas y fuertes, que es un punto clave durante el crecimiento del Gran Boyero Suizo.

 

 


ESTIMULACIÓN

En este período el cachorro está menos afecto al miedo y su curiosidad ha aumentado mucho. Necesita mayor estimulación y mayor exposición a eventos, personas y situaciones diferentes. La variedad día a día es importante, usando todos los sentidos del cachorro.

 

Aquí se busca que el cachorro se vea enfrentado a personas con características distintas, físicas, de vestimenta e incluso tonos de voz diferentes. Por esta razón es aquí cuando incorporamos AUDIOS grabados por las familias de los cachorros, quienes envían mensajes dirigidos a su cachorro, idealmente mencionando su nombre.  Les pedimos que usen todos los tonos de voz posibles y que ojalá cada integrante de la familia envíe un audio. Creemos que ésto favorece que el cachorro reconozca estas voces al llegar a su nuevo hogar y así disminuir las posibilidades de estrés. En camadas anteriores ésto ha funcionado muy bien, incluso para enseñar el nombre al cachorro. Ponemos los audios mientras los cachorros comen, mientras duermen y mientras los acariciamos. En algunas ocasiones podemos incorporar los audios a mediados de la semana cinco según el comportamiento general de la camada. 

Durante este tiempo también es importante fomentar los ejercicios de olfato, de forma sencilla, haciendo que busquen premios en una alfombra o simplemente que encuentren el plato de comida escondido (que no puedan verlo). Los ejercicios pueden ser grupales o individuales.  Decidimos eso según la evolución de la camada, según el temperamento que ya vemos en cada cachorro y según el estado de salud física de cada cachorro. Si alguno manifestó miedo en la semana anterior, entonces le presentaremos los ejercicios acompañado primero. 

Los cachorros ya pasan más tiempo afuera de la maternidad, viendo a nuestros otros perros y simplemente jugando en un espacio delimitado: un corral seguro. Conforme van creciendo, los trasladamos a un canil grande al lado de nuestros otros perros. De esta forma protegemos a los cachorros de accidentes y a la vez les permitimos ejercitarse, jugar y ver cómo se comportan nuestros perros adultos. Esto es de utilidad para cuando el cachorro se relacione con otros perros en un parque etc. Los juegos con los perros adultos son controlados y vigilados para evitar golpes o embestimientos. 

En esta semana disfrutamos mucho de todos los ejercicios que podemos proponer a los cachorros con la tranquilidad de que es muy baja la probabilidad de que experimenten miedo o que hagan asociaciones negativas. 

Incorporamos ejercicios de propiocepción: equilibrio, control del cuerpo, fomentando así la seguridad en ellos mismos y sus habilidades físicas cuando enfrenten situaciones nuevas en sus vidas. Por ejemplo la primera vez que vayan al veterinario, el cachorro no debería tener miedo de estar en altura en la mesa de examinación, ya que nosotros habremos trabajado esa situación con juegos y desafíos. Simplemente los subimos arriba de cualquier superficie en altura que sea angosta y los premiamos. Esto se hace con cuidado y gradualmente. También usamos una rampla tipo balancín que los obliga a usar toda su musculatura para mantenerse de pie y equilibrarse. La usamos como balancín y también como “puente”, de tal forma que los cachorros se acostumbren a superficies inestables y con otra textura. Al ser un perro de montaña y de gran tamaño, el Gran Boyero Suizo debe sentirse confiado y seguro en paseos en terrenos variados, en ascenso y descenso, en barro  nieve, tierra, arena, gravilla etc. 

Otro ejercicio que incorporamos (también desde fines de la semana 5) es el túnel por donde deben atreverse a pasar sin problema de un lado a otro. Al final, como en todos los ejercicios, reciben un premio.

Es importante recordar que todos los ejercicios de la semana 3 en adelante se mantienen y se van sumando. No dejamos de plantearles desafíos y reforzamos los códigos de comunicación tranquila. Cada vez que el cachorro se sienta delante de nosotros, lo acariciamos y felicitamos. Ya no es necesario usar premio en comida. El cachorro en este momento ya sabe que al sentarse nos está pidiendo cariño y tratamos que lo obtenga ojalá todas las veces posible, cuanto nos den las manos…

En general todos los ejercicios,  sociabilización y manipulación  en esta etapa son bastante fáciles para nuestros cachorros, sin embargo lo que empieza a asomarse complicado es la respuesta al llamado: Es decir la alerta para comenzar el ejercicio. El Gran Boyerl Suizo, al ser un perro originalmente de trabajo y guarda, debe ser un perro independiente con capacidad de decisión y sin miedo frente a situaciones nuevas. Por esto, generalmente la respuesta al llamado no es sencilla. Necesitamos usar varios estímulos y premiar. Luego, una vez la atención en nosotros, comenzamos los desafíos nuevos. 

Recomendamos que la respuesta al llamado sea lo primero que la familia trabaje con su cachorro. Algunos cachorros pueden ser más “porfiados" que otros. 

Nosotros intentamos no usar palabras del tipo “comandos" ya que nuestro trabajo no es adiestrar a los cachorros en conductas. Dentro de nuestro trabajo de sociabilización, enriquecimiento y estimulación, lo que buscamos es generar la base de una comunicación adecuada entre el perro y el humano, lo que permitirá que sea más adiestrable, en una base de confianza en si mismo y confianza en las personas. 

Seguimos reforzando la comunicación tranquila, el cachorro ya entiende que para pedir o recibir la posición sentado es la adecuada.