SEMANA 3

DESARROLLO FÍSICO

 

Durante esta etapa los cachorros ya deberían escuchar, caminar y reaccionar a sonidos. También deberían verse los primeros intentos de jugar entre hermanos. 

Los cachorros en esta etapa ya pueden orinar y defecar por sí mismos, asociado a la facultad de caminar (lo que les permite mantenerse limpios).

En esta tercera semana también pueden empezar a aparecer algunos dientes, por lo que al final de este período (21 días) ya pueden empezar a comer papilla y no solamente tomar leche materna o de mamadera.

Podemos escuchar más variedad de sonidos como por ejemplo pequeños ladridos.

Es importante recordar que nuestra raza es de lento desarrollo, como la mayoría de las razas grandes a gigantes, lo que puede alargar las etapas del desarrollo. Por éso es importante considerar las particularidades de la raza para el trabajo de estimulación.

Los “signos" del desarrollo mencionados pueden variar bastante de un cachorro a otro. Por lo tanto observamos cada uno detenidamente para no apurar los ejercicios a realizar.

 

En general en esta tercera semana el cachorro ya pasa a ser un individuo y pueden verse movimientos de cola como comunicación no verbal. 

Es esperable que algunos cachorros cumplan las distintas etapas antes que otros. 

Esta tercera semana es una etapa de transición (según descrito en el sistema “Puppy Culture")

 

 


ESTIMULACIÓN

Los rangos de la estimulación temprana varían según éstos signos físicos.  Para pasar de los 5 protocolos de estimulación temprana a la etapa de transición, es necesario que el cachorro haya al menos abierto los ojos completamente. La etapa de transición termina cuando el cachorro reacciona a los sonidos con una demostración física. Estos son marcadores que permiten identificar en qué etapa de desarrollo va el cachorro. Si se cumplen, el cachorro pasa a la etapa de sociabilización donde tiene aptos todos sus sentidos para poder efectivamente relacionarse con los demás. 

En la etapa de transición (desde el día 14 al 21) lo que hacemos es estimular sus propios avances fomentando cariñosamente la relación con sus hermanos, manipulándolos por tiempo más prolongado, tocando todo su cuerpo suavemente, siempre con respeto, y alentándolos a usar sus nuevos sentidos.

Nosotros usamos música variada en algunos momentos del día que incluye estimulación neuronal a través de sonidos, sobre todo porque nuestros cachorros nacen en el ambiente silencioso del campo. Los habituamos a tonos de voz variados, ruidos a veces un poco más molestos y llamamos su atención con las manos o algún objeto para que intenten orientar su mirada. Hacemos cariño a nuestros cachorros siempre con los pies en el piso, para evitar caídas y evitar exceso de estrés. Estar en brazos no es una posición cómoda para nuestra raza y no es para nada algo que vaya a suceder en su vida más allá de los 3 meses por su gran peso y tamaño. No es necesario tomar en brazos a los cachorros pero sí es bueno tocar todo su cuerpo en esta etapa, acariciándolos (por ejemplo mientras toman leche) mientras que se les habla (suavemente).

Dentro de esta etapa de transición también evitamos promover una sobre excitación del cachorro. Al acercarnos esperamos que el cachorro venga a nosotros naturalmente o con pequeños estímulos y luego reaccionamos a su conducta según cuál sea ésta. Nunca reaccionamos exageradamente, es decir nuestra reacción nunca es mayor al nivel de actividad propuesta por el cachorro. Intentamos mantener un equilibrio.

Cuando observamos que los cachorros ya comienzan a jugar entre sí, a intentar mordisquear las orejas de la mamá e incluso morder o lamer sus propias manos, entonces nosotros promovemos ese tipo de interés también hacia nosotros, suavemente dentro de la paridera, que es el espacio donde los cachorros se sienten seguros.